domingo, 24 de abril de 2011

Cuando duermo me consumo.



Si vas enamorarte de mí, es justo que sepas de qué te estás enamorando.




Te estás enamorando de mis inseguridades, y mi obsesión por intentar averiguar lo que todo el mundo piensa de mí.


Te estás enamorando de mi inmadurez, mi constante necesidad de sentirme querida y apreciada, mis conductos de lágrimas hiperactivos, mi obsesión con internet, mi tendencia a estar demasiado pegada (a tí).


Te enamoras de mi problemático pasado y mis esperanzas y mis sueños y de cómo soy una romántica empedernida.


Si te enamoras de mí, te enamoras de mi odio hacia mí misma y todas mis imperfecciones y de mi continua idea de que nadie podría enamorarse de mí.




Pero también te estás enamorando de la forma en la que mis ojos sonríen cuando estoy contigo, la forma en la que te escribiré mensajes todas las mañanas únicamente diciéndote que espero que tengas un buen día.


Te estás enamorando de mis ocasionales cambios de humor y/o de las cosas "provoca-pensamientos" que digo, y la forma en la que me sonrojo cuando la gente me pregunta por tí.




Pero, para mí, lo más importante será que te estés enamorando de mí, a pesar de que piense que eso es imposible.

martes, 23 de noviembre de 2010

~ Get up, let the good times roll.


Reaparición, en un día relativamente especial.
En el día de hoy reflexiono sobre todo aquello que forma mi "Yo".
Hay tantas cosas que me faltan y tantas que me sobran, que no sabría por donde comenzar la reforma.
En el día de hoy, he decidido cambiar mi "Yo".
Empezar por reordenarme y por decidir qué se queda y qué se va.
Qué puedo mantener y en qué no puedo perder mi tiempo.


En el día de hoy, estreno nuevo "Yo".
No sé si merecerá la pena, no sé siquiera si alguien será capaz de apreciar un mínimo cambio.
Tampoco sé por qué lo hago, únicamente me guío por impulsos.
Sólo me muevo por una mera sensación que me dice que, si no lo hago ahora, tal vez me arrepienta el día de mañana.
Pero, como siempre, puede que no esté del todo en lo cierto.
Hay veces que ni siquiera uno mismo sabe qué puede o debe hacer.
Hay veces que ni uno mismo debe guiarse por sus sensaciones... aunque bien dicho está que de los errores se aprende, y yo estoy dispuesta a aprender.




Un año más en el mundo real.




There's nothing here to run from,
'Cause everybody here's got somebody to lean on.

lunes, 9 de agosto de 2010

~ Good old times.


Hoy he encontrado un sobre que me entregó un amigo de mi padre hace un año. En su interior había una historia que escribí con 6 o 7 años. Me pareció curioso leer lo que escribí y no recordar nada. No sabía que lo había escrito yo.
Tuve que llamarle y preguntarle si era verdad o mentira...pero mirando el folio, se veía obvio que era mío. Garabatos con mi nombre y corazoncitos demostraban que esa historieta era mía.
La voy a plasmar aquí, y así al menos la tengo como buen recuerdo.

Vendidea
Mi vecino se llama Don Gumersindo y ha tenido toda clase de negocios: de tela, de chuches, de libros, de sofás, de muebles, etc. El último negocio se llama “Vendidea". Su nombre se refiere a una tienda de ideas.

~ Clinclanclonclín ~ (es el sonido de la puerta al abrirse)

- Buenos días.
- Buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?
-Mire, necesito una idea para no tener que levantarme despeinada todas las mañanas.
-Pues podía ponerse un gorro de baño muy apretado, echarse laca o utilizar un invento mío.
- ¿Y cual es?

- El “Peinidado".
- ¿Para qué sirve?

- Para peinarse y no despeinarse.
- Me llevo las tres ideas.
- ¿Se la envuelvo o se las lleva puestas?
- Deje, deje. Me las llevaré puestas, que para eso he traído el sombrero. Adiós.
- Un momento, son 300€.

- Uy, perdone. Se me olvidaba. Aquí tiene, adiós.
- Un momento, que le tengo que dar la vuelta.
- ¡Ay! Perdone.
- Aquí tiene sus 20€.
- Adiós y gracias.
- De nada, mujer, gracias a usted por venir a Vendidea..
- Adiós y buenos días.
- Adiós y buenos días.

~ Clinclanclonclín ~ (es el sonido de la puerta al cerrarse.)



Hay partes con un tanto de incoherencias pero me parece graciosa.



~ Escribe. Cuenta historias. Sumérgete en los infinitos mundos que puedes crear con tu imaginación. Te sentirás viva.

martes, 15 de junio de 2010

"En el mundo actual, se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del Alzheimer. De aquí a algunos años, tendremos viejas de tetas grandes y viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para qué sirven".

El oncólogo brasileño Drauzio Varella.

domingo, 13 de junio de 2010

~ Stay With Me.

Vuelta a las andadas.
Me conozco bien y sé que siempre abandono espacios para volver y simular que empiezo de cero.
No traigo ideas, no traigo historias, ni escritos, ni nada por el estilo.
Supongo que en estos instantes estoy improvisando por necesidad a llenar un hueco vacío.
Una necesidad realmente ilógica.
Supongo que es todo algo metafórico...tengo tantos vacíos en mí que debería empezar a rellenarlos de una vez.
Las imperfecciones van a parte, vivo feliz con ellas.
Son simplemente esos vacíos extraños, esas pequeñas lagunas en mí que hacen que todo quede incompleto.
Son dudas y estúpidos pensamientos que me hacen dar vueltas por lugares imaginarios, buscando en un archivo inexistente donde, tal vez, encuentre una respuesta a algo...o puede que no.
Es tan complejo como simple, pero es algo que no consigo unir.
Ni siquiera yo me entiendo, y mientras reviso cada frase que improviso en este instante, me doy cuenta de que mi mente está dando demasiadas vueltas a todo.
Supongo que detrás de mi pequeña fortaleza se esconde el retrato el miedo, que a veces sale y me muestra el yo que intento no mirar.
Pero supongo que eso nos pasa a todos.
Ese algo que escondemos en nuestra mente.
Sí, supongo que todo un poco es culpable de mi vacío.
Señor, que lío.
Espero aparecer mañana (o pasado) con algo más coherente, porque ni siquiera yo me entiendo.

lunes, 18 de enero de 2010

Soñemos...


Es cuestión de soñar.
Soñar siempre ha sido gratis. Es algo que, por suerte, nadie nos puede quitar. Es algo moldeable. Sorprendente. Alegre o triste. Nos demos cuenta o no, pero siempre están ahí.
Componen nuestra vida. Son el centro de peleas y de reuniones.
Pueden ser reales o pueden no serlo.
Pueden aparecer mientras dormimos o pueden aparecer mientras estamos despiertos.
O pueden estar siempre rondando nuestra cabeza.
Hay muchos tipos de sueño.
¿Quién no ha soñado alguna vez con su futuro? ¿O en ser bombero?
¿Quién no ha soñado con su hermano pequeño o con sus compañeras de clase?
Aunque los haya nombrado, no me quiero centrar en los sueños en los que aparecen personal o ideas irreales.
Yo quiero centrarme en los sueños llamados metas.
Todo el mundo tiene una meta.
Bien puede ser...ser médico, periodista, bailarín, diseñadora, madre, hermano.
Puede ser "triunfar en todo", puede ser "conseguir ahorrar 10€".
Sea lo que sea, no deja de ser nuestra meta, nuestro pequeño sueño.
Yo tengo el mío, y estoy segura de que tú también tienes el tuyo.
Y si no lo tienes definido...abre ese cajón desastre que se encuentra dentro de tu cabecita en el que tienes guardados todos aquellos proyectos que pensaste que nunca logarías.
Te animo a que saques uno, uno al azar, y lo realices. Porque puedes.
Te aseguro que no hay nada más satisfactorio que proponerte algo y conseguirlo.
Lucha por ello y, si no lo consigues, guárdalo como experiencia y saca otro sueño de ese cajón del que hablamos ya que, como me dijeron una vez: "Experiencia es lo que consigues cuando no consigues lo que quieres".

lunes, 28 de diciembre de 2009

Let there be love.


Déjame escribir, contarte historias.
Escúchame cuando necesite hablar y tapa tus oídos cuando lo consideres necesario.
Hazme callar cuando le nombre y dame tu atención, porque es lo que pido en silencio.
Mírame cuando llore, regálame tu sonrisa; esa sonrisa capaz de secar mis lágrimas.
Abrázame fuerte cuando grite y, cuando suba el volumen, descarga aún más energía.
Susúrrame al oído, aunque sean cosas absurdas, porque, con tal de oír tu voz, puedo escuchar lo que sea.
Grítame lo que sientas, lo que pienses.
Hazme grande cuando me sienta pequeña.
Tírate en el suelo, a mi lado, cuando me caiga y haz que nos levantemos juntos.
Ríete conmigo, aunque sea de mí, y contágiame tu sonrisa y tu felicidad.

Y cuando yo no tenga nada que ofrecerte...
te dejaré escribir, contarme historias, y entonces seré yo la que asuma el deber de hacerte feliz.
Tal y como tú lo haces conmigo